LEYENDAS DE QUISPICANCHI
EL ARTESANO Y EL ATAUD
Hace muchos años existía un artesano de apellido castillo, que vivía en una de las calles del pueblo de Urcos .cuentan las generaciones que era un viudo, pues andaba casi todo el tiempo borracho. Un dia como de costumbre se puso a beber en un lugar llamado Hursal tiendacha (lugar donde todo vendían barato), pero justo ese dia no bebió mucho por salud. Entonces decidió retirarse y cuando iba de regreso a su casa cerca de la medianoche escucho un ruido que venia de la plaza. Este apresurado se fue acercando al lugar de donde provenía el sonido, y con gran asombro vio que las puertas de la iglesia se abrían de par en par dejando en paso a un ataúd que salía avanzando como si tuviera dos piernas.
El artesano casi no podía creer lo que sus ojos veian de pronto se dio cuenta que dicho ataúd venia hacia el entonces el hombre empezó a correr y correr hasta llegar a su casa, casi muerto de susto conto lo sucedido a su familia los cuales no le creyeron.
Al cabo de poco tiempo este artesano falleció y cuentan que lo que vio este hombre fue su propio ataúd que venia por el. Dicen que es posible que hasta ahora pueda seguir apareciendo ese ataúd.